
Me enteré anoche, por un amigo, de la muerte de Bernardo Neustadt.
Debo confesar que, como periodista, nunca me gustó.
Siempre me pareció frívolo, "tilingo", liberal, y oportunista (oficialista o semi), como su ex socio Grondona.
Pero, también debo confesar, que en los últimos meses, sus juicios, en sus escritos "A mis amigos y amigas", me parecieron desinteresados, con todo a perder y poco o nada a ganar, y de un gran realismo.
Siempre afirmó que era católico. Quiera Dios que sea cierto y haya muerto en Gracia.
Me pareció oportuno reproducir su último escrito, de ayer mismo, previo a su deceso.
Tomado de Seprin (haga click en el enlace)
(Servicio Privado de Información)
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