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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

4 de marzo de 2011

¿Quién venció? (Perlita)





Tomado de El Bandido Realista


uando el cardenal Cisneros determinó, con sus 70 años encima, conquistar la plaza de Orán, los soldados de Italia se echaron a reir y dijeron:
- Son cosas chocantes las que pasan en España: mientras un Prelado sale a guerrear contra los moros, el Gran Capitán se entretiene en rezar el Rosario.

Aquellos soldados no sabían que los dos paladines podían hacer ambas cosas a la vez. El caso es que el cardenal, que había llevado a sus soldados a las puertas de Orán, antes de ordenar el asalto les arengó virilmente, y que cuando sonó el grito de ¡Santiago y Cisneros!, las tropas se lanzaron con tal brío al asalto, Pedro Navarro a la cabeza, que en poco tiempo la plaza quedó ganada para España.

El cardenal no quiso entrar en ella hasta el día siguiente, y sus ojos saltaron de gozo cuando vió el pabellón de Cristo ondeando sobre el mas alto alminar. Las tropas españolas vieron a Cisneros a la entrada de Orán, y le dijeron:
- Vos, señor, sois quien ha vencido.

A lo que repuso el cardenal con el salmo de David:
- No a nosostros, Señor, sino a vuestro santo nombre se debe dar la gloria.