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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

24 de junio de 2008

SantoTomás Moro tiene algo para decir


En tiempos de profundo desencuentro y enfrentamiento, el patrono de los políticos, santo Tomás Moro, recobra una renovada vigencia, capaz de echar algo de luz sobre una sociedad que necesita de hombres y mujeres que dedicaron su vida a pensar el mundo, sus tribulaciones y posibles respuestas a conflictos aparentemente insalvables.
Por Iván Damianovich


Tomás Moro, de quien se cumplen el próximo 6 de julio 473 años de su decapitación, tuvo una visión de la vida profundamente religiosa y por eso mismo, marcadamente política. Abogado, historiador, y escritor, el santo fue eminentemente un humanista inglés que marcó el pensamiento de su época y descolló durante largos años con enseñanzas que llegan a nuestros convulsionados días para orientar a dirigentes y ciudadanos alejados de la brújula que tiene como norte el bien común de los argentinos.

Además de su obra más reconocida –Utopía- Moro nos ha legado unas peculiares y valiosas “bienaventuranzas” que, ante tantas acusaciones y definiciones crispadas de sectores involucrados en el conflicto entre el campo y el Gobierno viene bien recordarlas.

“Bienaventurados los que saben reírse de sí mismos, porque tendrán diversión para rato.
“Bienaventurados los que saben distinguir una montaña de una piedra, porque se evitarán muchos inconvenientes”.
“Bienaventurados los que saben descansar y dormir sin buscarse excusas: llegarán a ser sabios.
“Bienaventurados los que saben escuchar y callar: aprenderán cosas nuevas.
“Bienaventurados los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio: serán apreciados por los que les rodean.
“Bienaventurados los que están atentos a las necesidades de los demás sin sentirse indispensables: serán fuente de alegría.
“Bienaventurados los que saben mirar sabiamente a las cosas pequeñas y tranquilamente a las importantes: llegarán lejos en la vida.
“Bienaventurados los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desaire: su camino estará lleno de luz.
“Bienaventurados los que saben apreciar benévolamente a los demás, aun en contra de las apariencias: serán tomados por ingenuos, pero este es el precio de la caridad.
“Bienaventurados los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar: evitarán muchas tonterías.
“Bienaventurados los que saben reconocer a Dios en todos los hombres, habrán encontrado la verdadera luz y la auténtica sabiduría”.

Tomado de Nuevo encuentro.

1 comentarios:

Daniel dijo...

Santo Tomas Moro, que grade!
Gracias por publicar tan interesante articulo.