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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

17 de abril de 2011

El icono como expresión de la Gloria




l icono reverbera con el esplendor glorioso de la luz, según puede advertirse en las imágenes radiantes de Cristo, la Virgen y los santos. La santidad es luz interior. La Iglesia reconoce la posibilidad de traducir en la lengua de las formas, de las líneas y de los colores el resultado de la acción divina en el hombre. En los iconos, el brillo interior del santo parece concentrarse en el rostro, según aquello que la Iglesia canta al Señor en su liturgia:"Tu luz resplandece en el rostro de tus santos".



De El Icono, esplendor de lo sagrado, R.P. A. Saenz SJ, Ed.Gladius, 2004.

Virgen de la Ternura por Elena Storni.

Tomado del Blog del Taller de Iconografía San Nicolás, que recomendamos visitar.