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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

14 de enero de 2011

Personajes olvidados, obviados y silenciados




Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros

Confesor de Isabel de Castilla, Canciller de Castilla, Cardenal de Toledo, Primado de España, Regente de Castilla, Fundador de la Universidad Complutense, y Santo Varón.












ació en Torrelaguna (Madrid) el año 1436, y murió en Roa (Burgos) el 8 d noviembre de 1517. Hijo de un hidalgo de escasa fortuna, Cisneros ha llegado a ser, por un conjunto de circunstancias ajenas enteramente a su voluntad, uno de los más excelsos personajes de la historia de España. Por su formación era un universitario, estudiante en Alcalá, graduado en Salamanca y viajero a Roma.

El 22 de enero de 1471 es nombrado por Paulo II arcipreste de Uceda, con sorpresa y desagrado del arzobispo de Toledo, D. Alfonso Carrillo. A esta decisión llegaba el pontífice al ser informado por el mismo Cisneros de una grave infracción de la jurisdicción eclesiástica hecha por su antecesor Pedro García de Guaza. Cisneros defendió tenazmente su derecho al arciprestazgo contra la oposición del arzobispo, siendo, por este motivo, sancionado con largos años de cárcel por el turbulento prelado. Termina su dura prisión logrando, al parecer, su intento. Pero, ante el temor de otras represalias, decide, con la protección del cardenal González de Mendoza, pasar al obispado de Sigüenza en donde es nombrado capellán mayor en 1480.

Cisneros es ya un hombre maduro, hecho al sufrimiento y a la reflexión. Siente inquietud interior y en 1484 da un viraje radical a su vida. Descubre su vocación al retiro y decide hacerse franciscano de la Observancia. Recibido en la Orden, probablemente en el convento de San Juan de los Reyes (Toledo), recientemente edificado por los Reyes Católicos, cambia su nombre de pila -Gonzalo- por el de Francisco y pasa a vivir en los conventos de El Castañar y La Salceda, herederos de la espiritualidad de Pedro de Villacreces. Transcurren diez años de entusiasmo en la soledad eremítica, que en 1492 se ve comprometida por su elección para confesor de la reina Isabel.

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1 comentarios:

firefighter dijo...

Solo falto una pequeña cosa, el cardenal Cisneros realizo una labor increible para la tradicion al recopilar los textos del rito Hispano-Mozarabe, instaurados en Hispania desde la llegada de San Torcuato y los varones apostolicos, hasta el siglo XI cuando Alfonso VI derogo el misal mozarabe e impuso de forma ilegal el misal romano. Cuando Cisneros llego a Toledo, solo en las parroquias de Santa Justa y Rufina se conservaba el rito, recopilo el mismo y lo protegio en la capilla del Corpus Christi de la catedral Toledana, una revision se hizo en el siglo XVIII del mismo, aun ahora pocas parroquias españolas lo conservan de forma escueta, sin embargo en 1992 el modernimo del vaticano II hizo una revision de este rito y elimino las rubricas asi como la posicion del altar que era siempre de cara hacia Dios y en direccion al este para protestantizarlo, formo parte de un grupo que trata de conserva el rito hispano-mozarabe tradicional tal como el mismo Cisneros reconocio y protegio.