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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

17 de enero de 2011

Perspectiva de "género": Parte preponderante de la ideología de nuestra PresidenTA








Visto y tomado de La Hora De La Espada








Reingeniería social. Ideología del género versus conciencia nacional

Una nueva versión de la lucha de clases


a ideología de género recoge la interpretación de Friedrich Engels, expresada en su libro “El origen de la familia”, donde relata la historia de la mujer en relación con la técnica según la cual, la propiedad privada convierte al hombre en propietario de la mujer. En la familia patriarcal fundada sobre la propiedad privada, la mujer es explotada y oprimida por el hombre. Por ende, el proletariado y las mujeres se convierten en dos clases oprimidas.

La liberación de la mujer –sostiene Engels- pasa por la destrucción de la familia y su ingreso al mercado del trabajo. Así, ocupará su lugar en la sociedad de producción, ya sin el yugo marital ni la carga de la maternidad.

El feminismo radicalizado reinterpreta la historia bajo una perspectiva dialéctica neo-marxista, identificando a la mujer con la clase oprimida y al hombre con la opresora. El matrimonio monógamo es la síntesis y expresión del dominio patriarcal y toda diferencia es entendida como sinónimo de desigualdad, por lo que es preciso acabar con ella.

"El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino" (Friedrich Engels, “The origin of the Family, Property and the State")

Para las feministas radicales, los marxistas fracasaron por concentrarse en soluciones económicas sin atacar directamente a la institución familiar, verdadera causante de las clases. En ese sentido, Shulamith Firestone afirma la necesidad de destruir la diferencia de sexos: "… Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se rebele y tome el control de la reproducción; se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana (piénsese en las políticas de “salud reproductiva”). La meta definitiva de la revolución feminista debe ser acabar con el privilegio masculino y con la distinción de sexos".

Asimismo, inspirándose en el estructuralismo, la ideología de género considera que cada cultura produce sus propias normas de conducta y modela un tipo de mujer distinto. Según las sociedades, ciertas tareas serán tradicionalmente consideradas como "tareas femeninas" y otras como masculinas. De este modo; en esta nueva cultura, los papeles o funciones del hombre y la mujer serían perfectamente intercambiables. La familia heterosexual y monógama aparece como un caso más de práctica sexual junto a la homosexualidad, el lesbianismo, la bisexualidad, el travestismo, familias monoparentales masculinas o femeninas, y hasta uniones pedofílicas o incestuosas.
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