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Fragmento de Notre charge apostolique. S.S San Pío X (1910)
"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo."

15 de abril de 2011

Oración para alcanzar la bendición divina en los estudios - Santo Tomás de Aquino



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reador inefable, que de los tesoros de Tu sabiduría dispusiste las tres jerarquías de los ángeles, y, con orden admirable, las colocaste sobre el cielo empíreo y hermosamente estableciste las partes del universo.

Tú, que eres llamado verdadera fuente de la luz y de la sabiduría, y además principio supereminente: dígnate infundir, sobre las oscuridades de mi intelecto, un rayo de tu claridad que remueva de mí las dos tinieblas con las que he nacido: el pecado y la ignorancia.

Tú, que haces elocuentes las lenguas de los niños, instruye la mía, e infunde en mis labios la gracia de tu bendición. Dame agudeza para entender, capacidad para retener, modo y facilidad para aprender, sutileza para interpretar, gracia copiosa para hablar.

Dispón el comienzo, dirige el progreso, y llévala a su plenitud.

Tú, que eres verdadero Dios y verdadero hombre,
que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén


Santa María Sede de la Sabiduría, ruega por nosotros.
Santo Tomás de Aquino, ruega por nosotros.